Business Consulting: cómo trabajamos con su empresa
Nuestro proceso tiene cinco fases claras. Cada una produce un entregable concreto que usted revisa y aprueba antes de avanzar a la siguiente. No hay sorpresas, ni costos ocultos, ni reuniones sin agenda definida.
El tiempo total varía según el tamaño de la empresa. Para una pyme de 20 a 80 empleados, un proyecto típico dura entre 10 y 16 semanas. Empresas más grandes pueden requerir hasta 24 semanas.
Las cinco fases del proyecto
Conversación inicial y alcance
Agendamos una videollamada de 45 minutos con el gerente general o el responsable del área que necesita intervención. En esa reunión hacemos preguntas sobre facturación anual, número de empleados, estructura de costos y los problemas que percibe el equipo directivo. No cobramos esta primera conversación.
Al finalizar enviamos un documento de una página con el alcance propuesto, el equipo asignado y la inversión estimada del diagnóstico. El cliente tiene 15 días para decidir.
Diagnóstico de dos semanas
Dos consultores visitan la empresa durante cuatro medias jornadas. Revisamos estados financieros, entrevistamos a líderes de área y observamos procesos en planta o en oficina. Pedimos acceso a software contable, CRM y cualquier herramienta de gestión que utilicen.
El entregable es un informe de diagnóstico de 15 a 20 páginas con hallazgos, riesgos identificados y una hoja de ruta priorizada. Incluye un modelo financiero en hoja de cálculo que proyecta el impacto de cada recomendación.
Diseño del plan de acción
Con base en el diagnóstico, diseñamos un plan con metas a 30, 60 y 90 días. Cada meta tiene un responsable interno, un indicador numérico y una fecha límite. El plan se presenta al equipo directivo en una sesión presencial de dos horas donde se ajustan prioridades según la capacidad real de la empresa.
Si el cliente decide no continuar después del diagnóstico, conserva el informe y el modelo financiero. No hay penalización.
Implementación acompañada
Durante 8 a 12 semanas, un consultor senior participa en reuniones semanales de una hora con el equipo interno. Revisamos avances contra el plan, resolvemos bloqueos y ajustamos metas si las condiciones del mercado cambian.
En esta fase también capacitamos al equipo en las herramientas que hayan sido implementadas: tableros de indicadores, plantillas de presupuesto, protocolos de atención al cliente o manuales de procesos.
Cierre y seguimiento trimestral
Al terminar la implementación, entregamos un informe final que compara los indicadores antes y después del proyecto. Incluimos recomendaciones para los próximos 12 meses y un calendario de revisiones trimestrales opcionales.
Las revisiones trimestrales son sesiones de medio día donde evaluamos si los cambios se mantienen y si han surgido nuevos problemas. Muchos clientes las contratan durante el primer año y luego continúan de forma autónoma.
Qué cambia con un proceso estructurado
Hemos visto empresas que intentan resolver problemas operativos contratando más personal o cambiando de software sin un diagnóstico previo. Eso suele agravar la situación. A continuación mostramos patrones reales que encontramos con frecuencia.
Sin diagnóstico previo
- Decisiones basadas en intuición del gerente, sin datos de respaldo
- Inversión en tecnología que nadie usa después de tres meses
- Reuniones semanales sin agenda ni seguimiento de compromisos
- Costos operativos que crecen más rápido que los ingresos
- Rotación de personal alta porque los roles no están definidos
Con diagnóstico y plan
- Cada decisión se apoya en un indicador medible y actualizado
- La tecnología se selecciona después de mapear el proceso que debe resolver
- Reuniones de 45 minutos con agenda, acta y tareas asignadas
- Costos controlados con un presupuesto mensual revisado por el equipo
- Descripciones de cargo claras y proceso de inducción documentado
Herramientas que utilizamos
No imponemos software costoso. Trabajamos con las herramientas que su equipo ya conoce y agregamos solo lo necesario. Estas son las que usamos con más frecuencia en nuestros proyectos.
Google Sheets y Excel
Para modelos financieros, presupuestos mensuales y tableros de indicadores. El 80 % de las pymes que atendemos ya tienen licencia de Google Workspace o Microsoft 365, así que no hay costo adicional.
Power BI (versión gratuita)
Cuando la empresa necesita visualizar datos de múltiples fuentes, configuramos tableros en Power BI Desktop. El equipo interno aprende a actualizarlos en una capacitación de cuatro horas.
Trello o Asana
Para gestionar el plan de acción durante la implementación. Cada tarea tiene responsable, fecha y prioridad. El consultor asignado revisa el tablero antes de cada reunión semanal.
Entrevistas y encuestas internas
Usamos formularios de Google Forms para encuestas de clima laboral y satisfacción del cliente interno. Las entrevistas a profundidad las realizamos presencialmente con guía semiestructurada.